The Lost Worlds of Planet Earth

Este episodio explora la paleogeografía de la Tierra durante millones de años, y su impacto en el desarrollo de la vida en el planeta. Tyson comienza explicando que los árboles ricos en lignina evolucionaron en la era carbonífera hace unos 300 millones de años, no eran comestibles por las especies de la época y en cambio se caerían y se convertirían en carbón rico en carbono. Aproximadamente 50 millones de años más tarde, cerca del final del período Pérmico, la actividad volcánica quemaría la materia carbonosa, liberando dióxido de carbono y componentes ácidos, creando un súbito efecto de efecto invernadero que calentaba los océanos y liberaba metano de los lechos oceánicos. El evento de extinción Pérmico-Triásico, matando el 90 % de las especies en la Tierra.

Tyson entonces explica la naturaleza de la tectónica de placas que daría forma a las masas terrestres del mundo. Tyson explica cómo los científicos como Abraham Ortelius plantearon la hipótesis de que las masas de tierra podrían haber estado conectadas en el pasado, Alfred Wegener, quien planteó la hipótesis de una super-continente Pangea y la deriva continental a pesar de la idea predominante de puentes terrestres inundados en ese momento; Bruce C. Heezen y Marie Tharp, quienes descubrieron la dorsal Mesoatlántica que apoyaba la teoría de la tectónica de placas. Tyson describe cómo las masas terrestres de la tierra estaban encima del manto, que se mueve debido al movimiento y al calor del núcleo externo e interno de la tierra.

Tyson pasa a explicar el impacto de los asteroides que inició el evento de extinción Cretácico-Paleógeno, dejando a los pequeños mamíferos como la especie dominante en la Tierra. Tyson procede a describir acontecimientos geológicos más recientes como la formación del mar Mediterráneo debido a la rotura de la presa natural en el Estrecho de Gibraltar y cómo la formación geológica del istmo de Panamá rompió el libre flujo del océano Atlántico en el Pacífico, causando el cambio climático a gran escala tal como dar vuelta a la mayor parte de África de pastizales exuberantes en llanos áridos e influir más lejos evolución hacia mamíferos trepadores. Tyson explica además cómo la influencia de otros planetas en el sistema solar tiene pequeños efectos sobre el giro y la inclinación de la Tierra, creando las diversas edades de hielo y cómo estos cambios influyeron en el comportamiento nómada de los primeros humanos. Tyson concluye el episodio al anotar cómo las masas terrestres de la Tierra se espera que cambien en el futuro y postula lo que puede ser el próximo gran evento de extinción.

Alemania y el pago de las indemnizaciones de guerra. (Tema: Período entreguerras).

“Tras el Tratado de Versalles (1919), la Alemania perdedora de la I Guerra Mundial fue condenada a pagar reparaciones de guerra a los aliados por valor de 226.000 millones de marcos de oro, una cifra imposible, fijada con el fin de castigar a la belicosa nación y de poner freno a una rápida recuperación que pudiera verse seguida de nuevas hostilidades. Entre 1924 y 1929, la república de Weimar se mantuvo casi exclusivamente de los préstamos recibidos de Estados Unidos (más de un billón de dólares), destinados en parte a sufragar las indemnizaciones señaladas. Pero la situación para Alemania se hacía insostenible, y el crack del 29, además de enormes pérdidas para los prestamistas, abrió la posibilidad a la renegociación de la deuda: así pues, en 1930 (Plan Young), esa ingente obligación de pago quedó formalmente reducida… a la mitad (112.000 millones). Entre 1931 y 1932, y dada la situación de la economía mundial, EE.UU. decide condonar las deudas de guerra a Francia y Reino Unido, quienes, a su vez, renuncian como acreedores a buena parte de la deuda alemana (Moratoria Hoover y Negociaciones de Lausanne). Resumiendo, en 1932, Alemania consiguió una reducción neta de más del 98% de las deudas a las que le obligaba haber puesto en marcha la I Guerra Mundial, y en 1939, cuando pone en marcha la segunda, la Alemania de Hitler suspende unilateralmente todos los pagos, incluido el de este 2%.

Acabada la II Guerra Mundial, la historia se repite: Alemania es condenada a pagar cuantiosísimas indemnizaciones de guerra, pero, en el célebre Tratado de Londres (1953), los EE.UU., deseosos de convertir a la nueva Alemania federal en un pilar de la OTAN frente al bloque soviético, consiguen “convencer” a 20 países –entre ellos Grecia– para que accedan a una condonación “de facto” de todas las deudas alemanas derivadas de la Gran Guerra. Sin embargo, este extraordinario tratamiento de favor –y las favorables políticas extranjeras para que el país “perdedor” recuperase pronto el superávit comercial– no fueron obstáculo para que Alemania siguiera reclamándole a una Grecia invadida, expoliada por sus tropas y con un millón de muertos… todas las deudas anteriores a la guerra desde 1881. No fue obstáculo para que, en 1964 -y con la ayuda de Georgios Papandreou (abuelo) y Kostas Mitsotakis–, Alemania consiguiera el reconocimiento de esas deudas por parte del gobierno griego, engrosadas además con una altísima prima de riesgo que hace que aún las estemos pagando. Y tampoco fue obstáculo para que, en 1990 –cuando la unificación de Alemania obligaba a revisar los términos del Tratado de Londres y a retomar el pago de las indemnizaciones congeladas en virtud del mismo–, la Alemania de Kohl se negase nuevamente a pagar la mayor parte de esa “vieja deuda” y países como Grecia siguieran sin encontrar justicia.”

Fuente: “Las deudas de Alemania”,26/06/2012La Vanguardia