Comentario de texto: Salviano de Marsella

“Agobiados por los impuestos, indigentes por la maldad de las leyes se entregan

a los grandes para ser protegidos y pasan a su poder discrecional y a su dominio…Yo

no juzgaría esto grave o indigno, me felicitaría mas bien de esta grandeza de los

poderosos a los que los pobres se entregan si ellos no vendieran estos patrocinios, si

fuera por sus sentimientos humanitarios y no por la avidez por lo que defienden

humildes….Parecen proteger a los pobres para despojarlos, pues todos los que

parecen así ser defendidos entregan casi todos sus bienes a sus defensores antes

incluso de ser defendidos. ¿No es insoportable y horrible –no digo que los espíritus

humanos puedan sufrirlo, sino que es difícil entenderlo- que l os m as p obres y

miserables, despojados de sus débiles recursos y arrojados de sus escasos campos

estén sin embargo obligados, después de haber perdido sus bienes, a pagar el

impuesto de estos bienes que ya no tienen?…Usurpadores duermen sobre sus bienes

y los desgraciados pagan el tributo en vez de los tales usurpadores. Así que algunos

más alertados, cuando pierden sus escasos bienes, huyen ante los preceptores de

impuestos y llegan a los dominios de los grandes y se hacen colonos de los ricos. Y

como lo hacen ordinariamente, aquellos que impulsados por el miedo a los

enemigos o los que habiendo perdido la integridad de su estatuto de hombres libres,

huyen desesperadamente hacia cualquier asilo, se unen a la categoría abyecta de

“inquilini”, reducidos a esta necesidad de tal suerte que, despojados no solamente

de sus tierras son privados de todo, hasta de su libertad. Pero esto no se produce en

las ciudades de los bárbaros. ¿Qué esperanza queda a la plebe cristiana cuando

estos crímenes no han desaparecido de las ciudades romanas hasta que estas no

han pasado al poder y derecho de los bárbaros?“ Salvianus, “De gubernatione Dei”,

V,8, 35-44.

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